Impás, el primer vino blanco de Alta Enología de Bodega Pirineos

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Impás, el primer vino blanco de Alta Enología de Bodega Pirineos

Bodega Pirineos, fundadora de la D.O. Somontano y perteneciente al Grupo Barbadillo, presenta “IMPÁS”. Este vino blanco ha sido creado por el enólogo Jesús Astrain junto con Armando Guerra, responsable de Alta Enología del Grupo Barbadillo.

‘IMPÁS’ es el resultado de la selección de las mejores uvas blancas de la cosecha 2016. El vino ha sido criado sobre sus lías y reposado en la botella para obtener un desarrollo aromático excepcional, que contrasta con los blancos habituales de Somontano.

‘IMPÁS’ nace de una hermosa finca cultivada con esmero por Jorge Sin, responsable de viñedos de Bodega Pirineos, quien ha sabido extraer todo el potencial de la viña con la que se elabora este gran vino blanco. El pago de nombre el Poyed hace referencia a una pequeña elevación situada en unas terrazas sobre el río Vero, a escasos metros de la bodega. Allí hay vestigios de una antigua torre de vigilancia que se comunicaba con dos enclaves históricos de la zona: el Monasterio del Pueyo y la ermita de la Candelera. Con suelos calcáreos y arcillosos y su microclima característico es un paraje ideal para los vinos blancos, dando como resultado una uva blanca de alta calidad enológica.

Al igual que el otro vino de Alta Enología “Principio Moristel”, este “IMPÁS” blanco es un vino de alta costura, “hecho a mano”,de edición limitada a 5.000 botellas, con el que se quiere mostrar una forma distinta de interpretar el Somontano, buscando grandes expresiones y riquezas aromáticas.

Para “IMPÁS” blanco, Pirineos trabaja los mostos con delicadeza para no perder nada de fruta. Una pequeña parte del vino fermenta en barrica de tostado muy ligero, que lejos de apoderarse del vino, empuja la fruta hacia arriba y aporta dulzor y diversidad de aromas. El albaricoque, los cítricos, la corteza de limón y de naranja o la vainilla se entremezclan con aromas marinos  y especiados.

Se busca un vino diferente con mucha personalidad, capaz de crecer en la botella y en la copa y aportar un perfil distinto de vino, buscando una boca con mucha cremosidad, elegancia y longitud. Para ello se realiza una crianza de 5 meses con sus lías finas y posteriormente lo dejamos madurar 6 meses en botella, para lograr un vino capaz de emocionar por su calidad y por su diferenciación.

Armando Guerra, responsable de Alta Enología de Barbadillo, afirma sobre este vino que “desde un primer momento entendí por qué en Bodega Pirineos se le tenía un cariño especial a aquel pago… el trazado mismo de la plantación, siguiendo las curvas del río Vero que discurre a sus pies, es evocador, llamativo y especial. Era  imposible resistirse a la tentación de elaborar  esas uvas para conocer su sabor. Jesús Astrain y otros responsables de la bodega sabían que, además, tenían que trabajar el vino blanco nacido de la parcela del Poyed de manera diferenciada, para conseguir la máxima belleza y expresión. Fruto de aquellas visitas a Somontano, surgió la marca “Impás”. La palabra, tal y como ha terminado siendo escrita, no es más que una licencia creativa. El significado vendría a corresponder a la sensación de situación en tránsito en la que se encontraba aquella viña… como si el vino resultante de aquellas cepas estuviera pendiente de una solución que diera continuidad a su personalidad diferente”. Al frente se sitúa Armando Guerra, conocido en el sector vinícola por su trabajo y experiencia en el mundo del vino.

By | 2018-01-31T13:52:49+00:00 enero 31st, 2018|Prensa y Comunicación|Sin comentarios

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